martes

1648

Sin decir una palabra, casi sin decirnos nada, sin mirarnos a los ojos. Yo me pregunto por qué me tuvo que pasar a mí. Y estoy cansándome de esperar, pero igual no tengo donde ir. Y me dice la gente que deje de pensar en ti, y sé que es en vano brindar esta noche por nosotros dos.