Piénsalo bien antes de quererme; no lo pienses demasiado o quizá vas a perderme. Tu lastima me
ofende, mejor déjame tu odio que solo se odia lo
amado. Que me recuerdes con honor, no como una descorazonada. Yo no pierdo mas mi tiempo, me has dejado ir
sin saber qué pude haber sido yo, qué pudiste haber sido tu. Y quien crees que
perdió? Quien te crees que soy yo? Soy todo lo que siempre extrañaras haber sabido cuando
descubras que el único trago amargo fue el de tu dulce adiós.
Seguiré buscando
quien me ame y quien me deje amarle. Es fácil: me molesta la gente como tu
que complica siempre el modo y no valora pronto todo. Se cierra el libro ya aun antes de empezar, no se escribe esta historia y ya jamás se
escribirá. Me dejaste ir sin saber que pude, que soy, y que siempre habré sido
yo y nunca fuiste tu.