No voy
a sentirme mal si algo no me sale bien, he aprendido a derrapar y a chocar con la pared;
que la
vida se nos va
como el humo de ese tren, como un beso en un portal, antes de que cuente 10. Y
no volveré a sentirme extraña aunque no me llegue a conocer, y no
volveré a quererte tanto, y no volveré a dejarte de querer. Dejé de volar, me hundí en el barro y
entre tanto barro me encontré algo de calor sin tus abrazos. Ahora sé que nunca
volveré.
