No eres una necesidad de mi mente, es mejor
creer que eres un complemento de una pequeña y efímera parte de mi
vida, nada más. Aunque tranquilo, sabes bien que no lo digo en serio. No te
preocupes, no me iré mientras sigas inventando formas de
encontrarme. No me iré mientras sigas buscando formas de mirarme así. No me iré mientras que un
instante contigo me baste
para saber que no hace falta creer en futuros ni destinos.
Resumiendo, no me iré mientras siga viva.
Resumiendo, no me iré mientras siga viva.