Puede
haber una
sola cosa buena entre cientos de malas. Pero aprendamos a aferrarnos de esa una, por
más pequeñita que sea. Nos agarramos a una mirada, una sonrisa, una llamada.
dicen que las cosas buenas toman tiempo,
pero las verdaderas cosas buenas suceden en un abrir y cerrar de ojos .