Querido
amor con todo lo que duele decir adiós a lo que más se quiere, me alejaré de ti aunque me muera porque yo creo que eso
es lo que deseas. No quiero más sentirme mal querida pidiendo amor como cualquier mendigo, bastante he soportado tus desprecios, tu altanería y el
desgano de tus besos. Te dejo libre de hoy en adelante aunque enloquezca en el intento de
olvidarte, no estoy de más en este mundo ni soy un perro
vagabundo, ya encontraré en la vida alguien que merezca. Te dejo libre ya de mi presencia, llevo en el
alma la amargura y la tristeza de haber amado sin
medida a un maniquí de fantasía sin corazón, sin alma igual que una
piedra. Querido amor tu alma fría y muda no sabe ni sabrá lo que es ternura y
antes de morir a manos tuyas renuncio a ti y espero no buscarte nunca.