No quiero que te enteres que te estoy hablando a vos, voy a decirlo al
viento y que te envuelva así el rumor. Y que
en las noches al dormir te ronden los fantasmas y el miedo, que te
hable tu conciencia y creas que haya sido Dios. Ya no te quiero, no siento nada, soy tan vacía como el silencio de
tu cara. Ya no te quiero, estas marcado. Vos me enseñaste a dar silencio por amor. Yo quiero que te
enteres que la gente ya escucho, que te cambió la
suerte y que
sepan lo que sos, y sientas que en el aire hay algo frío dando vueltas y
vueltas, que vivas
presintiendo que algo malo te tocó. Ya no
te quiero, no existe nada. Vos me enseñaste a dar silencio por amor.