La lluvia acida y el frio cinico, las hojas muertas y mi delirio; cuando vos no estás se siente fuerte. Me pongo loca, y cuando duerme San Francisco desespero por volver a verte. Ando metida en un domingo delirante, amanecida, loca en este desastre, y escucho voces que me dicen "andate", y a donde vaya siempre voy a llevarte.
Está aturdida la consciencia que perdí, estoy perdiendo en esta guerra contra mi. Atormentada sin paciencia ni fe, mi alma hizo las valijas y se fue.