viernes

1788


Y en mi vida, mi amor, esto no es lo que quiero, que no me rompan las ilusiones. Quiero quedarme tranquila durmiendo en tu almohada y no ver después que no sirvió de nada. Yo que te he prometido toda la vida, yo que he esperado tanto a que llegaras y ahora siempre te miro de afuera, como si yo no estuviera. Para hacerme felíz, hay que estar muy loco por mí.