1829
Apareces dándome vuelta la cabeza y la
razón, y desde el suelo levantaste un corazón, y me lo
entregas en las manos. Y apareces y borras mis miedos, mis angustias y soledad, en un
parpadeo mi alma echas a volar, sin darme tiempo a
entender. Cuando yo creía tenerlo todo, y que no me importaba nada más, que
habían quedado atrás todos mis temores, y que mi corazón viviría en paz, apareces desde la nada
contradiciendo mi realidad. En un
abrazo haces que vuelva a suspirar, sin palabras de por medio. Y apareces y pintas mi
mundo de un color tan especial, me devuelves las fuerzas y las ganas de
confiar. Solo alguien como tu
puede volverme a enamorar.